cuento

La canción más linda del mundo

Ni siquiera sé si realmente pasó o si fue una mentira que alguien nos contó o que inventamos, pero nosotros nos entusiasmamos con el payaso cantor que tenía una novia y que cantaban juntos.

El cuarenta y ocho

Yo lo relojeo a ver si se estaba riendo y supongo que el Ciego se refiere a eso que repiten los forenses, eso de que los cadáveres te dan pistas. Pero no.

Una historia de amores chinos

La señora china era lo más importante de la amistad de los tres amigos que nunca tuvieron un desacuerdo para concertar las noches de visita en las que iba cada quien.

La puta casualidad

A lo mejor la historia no empezó hasta ese momento en que terminó. A lo mejor fue ahí, en su desenlace, en ese exiguo momento de confusión y de balazos, cuando tuvo sentido preguntarse los por qué y los cómo.

Apuntes sobre la mutación de los triángulos

Quien se haya detenido con el suficiente tiempo y la necesaria paciencia a mirar y mirar un triángulo, ya habrá descubierto esa inevitable tendencia a mudar de forma, a cambiar lenta pero rigurosamente la tensión de los ángulos y por ende la dimensión de los lados opuestos.

Maniobra difícil

En la ruta uno nunca tiene problemas, es cuestión de seguir y seguir, pero después le aparece una curva como a mí y entonces es un problemón porque uno anda adormecido, aburrido, y parece que viene manejando el auto pero no.

Esos departamentos de ahora

Ahora hay que limpiar el comedor que realmente parece un desván, cualquier cosa menos un comedor que uno espera que sea un lugar amplio como el que teníamos en casa cuando vivía el viejo.

Esa canción tan vieja

Antes le habría parecido una tontería como las que le reprochaba siempre a Mara, que se emocionaba hasta las lágrimas con los teleteatros de la tarde y vivía soñando que pasaban ángeles cada vez que todos se quedaban callados.

La ciudad sitiada

Los días recurrentes, repetidos, muriendo cada uno cuestaabajo en la montaña siempre inmóvil, quieta como ellos que esperan como estatuas en sus máquinas de muerte.

Nada más que un ejemplo

Juanjuana servirá como ejemplo solamente si lo dejamos completamente de lado, si logramos que se corra tan al costado de la historia, pero tan al costado, que no le haga acordar a nadie. Probemos.